CINCO CAUSAS, CINCO PRUEBAS
¿Por qué no puedo editar este PDF?
Nada de lo que pruebas funciona. El texto no se deja seleccionar, o se selecciona pero no se deja cambiar, o la opción de menú que necesitas aparece en gris. Antes de instalar nada, conviene saber en cuál de cinco casos está en realidad tu archivo, porque cada uno tiene una solución distinta.
- Cinco motivos por los que un PDF no se deja editar, cada uno con una prueba que haces en diez segundos.
- Arrastra el archivo al editor de esta página y él mismo te señala dos de ellos: con un error de contraseña o con un aviso de que la página es un escaneo.
- Editar es gratis. Para descargar necesitas una cuenta gratuita, y la primera semana cuesta 0,99 GBP.
Arrastra y suelta tu PDF aquí
Privado: se procesa en tu navegador
¿Funcionará con tu archivo?
| Tu archivo | ¿Funciona aquí? | Qué ocurre |
|---|---|---|
| Un PDF en el que, al arrastrar el cursor sobre un párrafo, las palabras se resaltan | Sí | Bajo la página hay texto real, así que lo que te frenaba era la aplicación en la que lo abriste. Aquí, haz clic en la línea y reescríbela. |
| Un escaneo o una foto hecha con el móvil, donde no se resalta nada en ningún sitio | Con un paso previo | Cada letra está hecha de píxeles. En cualquier página que tenga tinta pero no texto aparece un aviso: pulsa «Ejecutar OCR» (reconocimiento de texto) y podrás hacer clic en las líneas reconocidas. Editar PDF escaneado |
| Un archivo que se abre con normalidad pero no te deja copiar ni imprimir | Sí | Una restricción de permisos es una instrucción para los lectores de PDF, no un candado sobre el texto. Aquí la página se abre y las líneas se pueden editar. |
| Un archivo que pide una contraseña antes de mostrar la primera página | Con un paso previo | El contenido está cifrado, así que el editor se detiene con un error de contraseña y no llega a la página. Solo se puede abrir una copia descifrada con la contraseña que tú conoces. Desbloquear PDF |
| Un PDF cuya fuente nunca se guardó dentro del archivo | Con un paso previo | El texto se puede editar, pero los caracteres nuevos llegan con la fuente sustituta más parecida y la unión se nota. Tapa la línea entera y vuelve a escribirla, para que quede toda con la misma letra. Tapar texto en PDF |
| Palabras que están dentro de un logotipo, un gráfico o una captura de pantalla pegada | Aquí no | Esas letras se dibujaron como parte de una imagen, así que ningún editor puede poner un cursor en ellas. Hay que cambiar la imagen entera. Reemplazar imagen en PDF |
Quién acaba en esta página
Alguien a quien le han enviado un formulario para rellenar antes del viernes
Lo ha abierto con tres aplicaciones de PDF y ninguna le deja poner el cursor en la página.
Un padre que copia los datos de una carta del colegio o del centro de salud
Selecciona, copia, pega, y en la otra ventana no aparece absolutamente nada.
Una responsable de oficina a la que le han pasado una normativa interna de 40 páginas sin el archivo original
El número de versión de la primera página es del año pasado, y quien la redactó se fue de la empresa en marzo.
Un autónomo que ha firmado un presupuesto y necesita cambiar una cifra
El panel de firma está en verde, y todas las opciones de menú que permitirían cambiar la cifra aparecen en gris.
Cómo hacerlo
- 1
Arrastrar el PDF al editor y leer lo que responde
El archivo se abre en la propia página y no se envía a ningún sitio. Dos de las cinco causas se delatan aquí mismo: un error de contraseña que menciona la herramienta «Desbloquear PDF», o un aviso que ofrece «Ejecutar OCR» en cualquier página que tenga tinta pero no texto. Si en su lugar aparece una barra de color verde claro, los campos son reales y funcionan, así que tu caso no es ninguno de los cinco.
- 2
Elegir «Seleccionar» y hacer clic en la línea que quieres cambiar
«Seleccionar» es la herramienta con la que empiezas. Si la línea se convierte en un cuadro editable, a tu archivo nunca le pasó nada y el límite estaba en la aplicación en la que lo tenías abierto. Reescríbela y, después, compara los caracteres nuevos con los que tienen al lado.
- 3
Si ninguna línea reacciona, pulsar «Ejecutar OCR» en esa página
En cualquier página que tenga tinta pero no texto aparece un aviso. Elige el idioma y pulsa el botón: el motor de OCR se descarga una sola vez y después lee página a página. Revisa con atención el texto que te devuelve.
- 4
Para lo que siga resistiéndose: «Rectángulo» y después «Añadir texto»
Con «Rectángulo», arrastra para dibujar un recuadro sobre el texto antiguo y, en el panel lateral, ajusta su «Relleno» al color de la página; después, escribe el texto nuevo con «Añadir texto». Las casillas impresas se marcan con la herramienta «Marca de verificación», tanto en los escaneos como en las páginas acopladas, es decir, con los campos del formulario ya fijados en la página.
Qué puedes cambiar
- Convertir en texto las 6 páginas de una carta recibida por correo postal y, después, corregir el código postal de la página 4
- Reescribir 2 líneas de un extracto bancario en cuyo título de ventana pone «(PROTEGIDO)», pero que se abre sin contraseña
- Escribir tus 9 respuestas en un formulario cuyos campos dejaron de responder el día en que alguien lo firmó
- Tapar una línea entera de 40 caracteres y volver a escribirla cuando resulta que falta la fuente del propio archivo
- Cambiar una fecha en un certificado que tu navegador solo te deja ver, nunca editar
- Marcar las 3 casillas impresas de una página escaneada en las que ningún lector de PDF te deja hacer clic
- Cambiar la captura de pantalla de la página 2, cuya cifra equivocada son píxeles y no texto
Por qué los métodos de siempre estropean este archivo
Buscar algo que quite la contraseña
Los resultados, o bien quieren que subas el documento a un servidor ajeno, o bien te piden justo la contraseña que te faltaba desde el principio. Un archivo cifrado no contiene ninguna página legible hasta que llega la clave.
Convertirlo a Word para averiguar qué le pasa
La conversión sale adelante con las cinco causas y no te dice nada. Un escaneo llega como una sola imagen a página completa; un formulario acoplado llega como una página de líneas impresas vacías. Ahora tienes dos archivos y la misma pregunta.
Imprimirlo, escribir encima y volver a escanearlo
Fuera lo que fuera antes, ahora es con toda seguridad un escaneo: una imagen torcida, sin ningún texto dentro y varias veces más pesada. Todo lo que se podía seleccionar y había sobrevivido a la exportación original ha desaparecido.
Hacer una captura de pantalla de la página y editar la imagen
Consigues el cambio, pero con la resolución de tu pantalla. Después nadie puede buscar ni copiar nada en esa página, y al imprimirla se nota la diferencia con todas las páginas que no tocaste.
Lo que esto no hace
- Un PDF que no se abre sin contraseña sigue cerrado aquí. No recuperamos contraseñas, no las adivinamos y no las atacamos.
- Aquí no hay ningún interruptor que quite por sí solo una restricción de copia o de impresión. La herramienta «Desbloquear PDF» está pensada para el otro candado: una contraseña que ya puedes escribir.
- El OCR lee página a página y solo lo que alcanza a ver. Las copias de calco desvaídas, la letra manuscrita y las columnas con una disposición poco habitual vuelven con errores, así que hay que revisar cada página reconocida.
- Editar un PDF firmado digitalmente rompe la firma, aquí y en cualquier otro editor: el panel de validación deja de indicar que el archivo no se ha modificado.
- Las letras dibujadas dentro de un logotipo, un gráfico o una captura de pantalla no son texto para ningún editor, así que ninguna de las cinco soluciones llega hasta ellas.
- Diagnosticar y editar es gratis, y el archivo nunca sale de tu navegador. Para descargar el PDF corregido necesitas una cuenta gratuita, y la primera semana cuesta 0,99 GBP; después, un plan desde 11,99 GBP al año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se comportan así los PDF?
Un PDF es un conjunto de instrucciones de dibujo, no un documento con párrafos dentro. Registra qué carácter va en qué coordenada y con qué fuente, y nada más. En el archivo nada dice «este es el segundo párrafo». Cualquier editor tiene que trabajar hacia atrás: agrupar los caracteres en líneas, identificar la fuente con la que se dibujaron y volver a dibujar la línea. Por eso un archivo cede a la primera y el siguiente se resiste: depende de cuánto se conservó al exportarlo.
Las opciones de copiar y de editar aparecen en gris, pero el archivo se abre. ¿Se puede quitar eso aquí?
Con nosotros, no. Esas opciones en gris se deben a una restricción de permisos que activó el autor; respetarla es una decisión de cada lector de PDF, no un candado sobre la página. Aquí no hay ningún interruptor que desactive por sí solo esa restricción, y la herramienta «Desbloquear PDF» está pensada para el otro candado: una contraseña que ya puedes escribir. Aun así, puedes abrir el archivo aquí y cambiar el texto. Si necesitas una copia sin ninguna restricción, pídesela a quien emitió el documento.
No tengo la contraseña. ¿Se puede abrir de todos modos?
No. Si el PDF exige una contraseña antes de mostrar una sola página, el contenido está cifrado y el editor se detiene con un error. No recuperamos contraseñas, no las adivinamos ni lanzamos nada contra ellas, y nada en este sitio lo hará. La herramienta «Desbloquear PDF» es para el caso contrario: conoces la contraseña, te has cansado de escribirla y quieres una copia que se abra sin trabas. Sin ella, el único camino es la persona que la puso.
No se selecciona nada, ni siquiera el número de página. ¿Está dañado el archivo?
No, es una imagen. Alguien escaneó o fotografió la página, así que cada letra está hecha de píxeles. Ábrelo aquí y, en cualquier página que tenga tinta pero no texto, aparecerá un aviso: elige el idioma, pulsa «Ejecutar OCR» y las líneas reconocidas se convierten en texto en el que puedes hacer clic para reescribirlo. El motor se descarga una sola vez y después trabaja página a página. Las páginas torcidas o desvaídas vuelven con errores, así que repásalo entero después.
El panel de firma dice que el documento es válido. ¿Debería editarlo?
Solo si aceptas perder esa validez. Al firmar, los campos del formulario se acoplan, es decir, quedan fijados en la página, y el archivo se sella contra cualquier cambio; por eso el primer cambio que exportes rompe ese sello, aquí y en cualquier otro editor. Si el documento es tuyo, consigue una copia nueva sin firmar, cámbiala y vuelve a firmarla. Si es de otra persona, dile qué está mal y deja que lo emita de nuevo.
Ni mi navegador ni la vista previa de mi correo me dejan escribir. ¿Están estropeados?
No, y esta es la causa más frecuente de toda la página. El lector de PDF de un navegador y el panel de vista previa de una aplicación de correo existen para mostrar un archivo de forma rápida y segura. La mayoría permite rellenar campos, algunos dejan añadir una nota, y ahí se acaba la lista. Nada en la interfaz lo dice, y por eso la gente le echa la culpa al archivo. Si el texto se resalta al arrastrar el cursor por encima, el archivo está bien y el límite es la aplicación.
La mayoría de los PDF que se resisten lo hacen por uno de cinco motivos, y cuatro de ellos tienen solución en esta página. Abre el tuyo arriba y mira cuál es: el editor te lo dirá en unos dos segundos, y mirar no cuesta nada.
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